Algunos bebés lloran más de lo que esperabas y pueden seguir llorando incluso después de haberles dado de comer, cambiado y abrazado. Es agotador y confuso, sobre todo cuando nada parece ayudar. Si te preguntas: ¿por qué mi bebé llora con mucha rabia? y también si tiene que ver con el llanto púrpura o los cólicos, no eres la única.
Esta guía te ayudará a distinguir entre ambos, a comprender por qué ocurren y a aprender a responder con estrategias tranquilas y afectuosas que te apoyarán tanto a ti como a tu bebé.
¿Qué son los cólicos y qué es el llanto púrpura?
Los cólicos es una situación en la que un bebé normal llora durante un período prolongado sin motivo aparente. Suele comenzar en las primeras semanas de vida y puede persistir hasta los cinco meses de edad aproximadamente. Los bebés con cólicos tienden a llorar más al final de la tarde o a última hora de la noche. Es posible que tu bebé apriete los puños, levante las piernas, arquee la espalda o se ponga rojo. Es posible que sigan irritables incluso después de haber comido o de haberles cambiado el pañal.
El llanto púrpura, por otro lado, es un desarrollo normal. Ocurre cuando un bebé llora excesivamente, normalmente entre las dos semanas de edad y alcanzando su punto álgido entre las seis y las ocho semanas. Tu bebé se está desarrollando muy rápidamente en esta etapa, especialmente su cerebro, y el llanto es una forma de adaptarse al mundo.
El término PURPLE (PÚRPURA en español) es un acrónimo que explica el patrón:
- Peak of crying (Pico de llanto): Más intenso a los dos meses
- Unexpected (Inesperado): Sin desencadenante aparente
- Resists soothing (Se resiste al consuelo): Es posible que los métodos tradicionales para calmarlo no funcionen
- Pain-like face (Cara de dolor): Muecas o ceños fruncidos, aunque no sientan dolor
- Long-lasting (Duradero): El llanto puede durar horas
- Evening (En la tarde): Suele producirse al final del día
Es confuso, especialmente para los padres primerizos. Pero una vez que sabes lo que es normal, resulta más fácil responder con delicadeza.
¿Cuál es la diferencia entre los cólicos y el llanto púrpura?
El llanto púrpura y los cólicos se producen durante los primeros meses y pueden incluir episodios prolongados de llanto. Sin embargo, también presentan muchas diferencias.
Los cólicos parecen estar asociados con malestar físico. Los bebés lloran después de comer, parecen tensos durante la alimentación o presentan gases o reflujo. El llanto también puede aliviarse cambiando de posición, haciendo eructar al bebé o modificando la dieta.
Por su parte, el llanto púrpura no tiene motivo ni señales de advertencia. Tu bebé puede parecer completamente bien en un momento y llorar durante las siguientes horas. Esto se debe a que su cerebro está creciendo y aprendiendo a manejar todos los ruidos, luces y estímulos de este nuevo entorno. Lloran no porque tengan hambre o estén heridos, sino porque se están adaptando a la vida fuera del útero.
Aquí está la gran diferencia: el cólico mejorará con el consuelo, pero el llanto púrpura no. Ni mecerlo, ni acunarlo, ni alimentarlo, ni cantarle lo hará dejar de llorar, y eso puede ser realmente frustrante. Pero no es culpa tuya. No es lo que hiciste o dejaste de hacer. Es una fase. Y todas las fases terminan.
¿Por qué se producen los cólicos y el llanto púrpura?
No existe una explicación específica de por qué se producen los cólicos o la hora bruja en los bebés, pero las investigaciones han demostrado que los cólicos pueden estar relacionados con molestias digestivas, sensibilidad a los estímulos o dificultad para adaptarse a la alimentación.
Sin embargo, el llanto púrpura se considera una parte natural del desarrollo del recién nacido. Es la forma en que los bebés afrontan la experiencia abrumadora de estar en el mundo exterior. Sus sentidos están sobrecargados; las imágenes nuevas, sonidos, sensaciones y el llanto forman parte de la forma en que procesan todos esos cambios.
¿Cuál es el periodo del llanto púrpura?
Los llantos púrpuras comenzar a las dos semanas de edad. Alcanza su punto álgido entre las seis y las ocho semanas y disminuye gradualmente cuando el bebé cumple cinco meses.
En esta etapa, no es raro que los bebés lloren durante horas sin que haya ningún problema de salud. Pueden estar sanos, ganar peso y desarrollarse bien, pero simplemente lloran. Estos episodios de llanto tienden a ocurrir con más frecuencia por la noche, tal vez debido al exceso de ruido, luz y actividad durante el día.
Para comprender mejor las respuestas emocionales y físicas de tu bebé durante este periodo, el vigilabebés inteligente Momcozy puede ser de gran ayuda. A través de este dispositivo, puedes observar las expresiones faciales de tu bebé y cualquier cambio en sus patrones de sueño. También incluye audio bidireccional y control de la temperatura, lo que te permite reaccionar con calma y prudencia cuando se producen cambios.
App or Parent Unit
Danger Zone Alert
Storage Supported
Vox Mode
¿Qué se puede hacer para curar los cólicos?
No hay una cura. Sin embargo, muchos papás y mamás encuentran el alivio que necesitan en rutinas constantes y medidas suaves. Aquí hay algunas cosas que puedes intentar:
- Sostén al bebé después de alimentarlo: intenta sostenerlo primero durante 20-30 minutos antes de acostarlo. Esto puede facilitar la digestión y prevenir los síntomas de reflujo.
- Masajea la barriga del bebé: realiza movimientos suaves y circulares sobre su barriga cuando esté relajado. Algunos padres lo hacen mientras le cambian el pañal o después del baño.
- Envuélvelo de forma segura: utiliza una manta ligera para cubrir al bebé. Esto puede reconfortarlo, haciéndolo sentir seguro y cómodo, como cuando estaba en el útero. A veces es mejor hacerlo antes de la siesta o por la noche.
- Proporciona un chupón: algunos bebés quieren usar sus chupones incluso cuando están llenos. Puede ayudarles a calmarse en los viajes en coche, con canciones de cuna o cuando los meces suavemente.
- Reduce el ruido y la luz en la habitación: una habitación tranquila y oscura puede ayudar a desestimularlos. Es eficaz por la noche si tu bebé parece más sensible a los entornos caóticos o al movimiento incesante.
- Reproduce sonidos suaves y relajantes: a los bebés les encantan las canciones de cuna; pueden ayudarlos cuando nada más lo hace.
¿Cuáles son las tres medidas que pueden tomar los padres ante el llanto púrpura?
El llanto púrpura puede ser difícil, sobre todo si nada parece calmar al bebé. Aunque se trata de un proceso natural, estas medidas pueden ayudar a que sea más fácil:
1. Crea un entorno tranquilo y con pocos estímulos
Por la noche hay menos estímulos y menos cosas que ver. Apagar las luces, las pantallas y poner un ruido de fondo relajante puede tranquilizar la habitación. Una máquina de ruido blanco con control remoto es muy práctica, ya que los padres pueden cambiar la configuración sin molestar al bebé mientras duerme.
App Control Remoto
Rutina Dormir-Despertar
Luz LED 7 Colores
34 Sonidos
2. Observa el comportamiento y las rutinas del bebé
Con el tiempo, puede que haya algunas posiciones, sonidos o rutinas que resulten ligeramente útiles. A algunos bebés, por ejemplo, les gusta que los sostengan en brazos o los mecen. Darse cuenta de estas pequeñas reacciones y ser consciente de ellas puede ser útil para futuras medidas de calma y proporcionar una sensación de seguridad. Por ejemplo, algunos bebés se sienten cómodos con el movimiento rítmico, ya sea cuando se les sostiene en brazos o cuando se les coloca en un columpio para bebés para proporcionarles un movimiento suave y constante.
3. Aléjate brevemente si es necesario
El llanto púrpura dura horas y agota a los papás. Los padres pueden descansar un rato si se sienten alterados. Pueden colocar al bebé de forma segura en la cuna o a su lado y tomarse unos minutos para calmarse. De esa manera, estarán preparados para volver a ayudarlo.
10 consejos para calmar a tu bebé cuando llora
Estas sugerencias no harán que deje de llorar, pero te proporcionarán métodos sencillos para tranquilizar a tu bebé en los momentos difíciles.
- Sostén a tu bebé: Los latidos de su corazón y su calor son relajantes. Al estar con él, puedes calmarlo y tranquilizarlo, especialmente cuando llora durante mucho tiempo.
- Mueve o camina lentamente con tu bebé: un ritmo lento puede servir para calmar a un bebé sobreestimulado. Muévete lentamente en una habitación tranquila o mécelo suavemente en una mecedora.
- Envuélvelo con cuidado: una envoltura suave y ajustada puede hacer que algunos bebés se sientan cómodos y menos asustados por los movimientos bruscos. Es muy útil antes de la siesta o de acostarse.
- Ofrece a tu bebé un chupón si lo prefiere: a la mayoría de los bebés les tranquiliza chupar, incluso cuando no tienen hambre. Puede ser útil cuando están irritables, en un viaje en coche o cuando intentan dormir.
- Pon sonidos relajantes: las canciones de cuna o la música relajante pueden disminuir los sonidos que distraen y establecer una rutina diaria. La máquina inteligente de ruido blanco para bebés Momcozy te permite ajustar el volumen y controlar las pistas de forma remota sin despertarlo.
- Baja las luces y reduce las distracciones: los bebés lloran con más frecuencia cuando están sobreestimulados. Apaga la luz, apaga las pantallas y baja el tono de voz para calmarlos.
- Masajea con cuidado: practica dar palmaditas suaves en la espalda, las piernas o el vientre. Esto ayudará a la digestión de tu bebé. Hazlo mientras le cambias el pañal o después del baño, cuando tu bebé esté relajado.
- Dale un baño caliente: intenta usar el agua para calmar a tu bebé si está tenso o agobiado. Asegúrate de que la habitación esté caliente y realiza movimientos lentos y suaves para crear una experiencia agradable.
- Cambia de posición: a los bebés les gusta que los sostengan en diferentes posiciones. A algunos les gusta que los sostengan en posición vertical, mientras que otros prefieren estar acostados sobre tu antebrazo o tu pecho. Si tu bebé está irritable, cambia la forma en que lo sostienes, espera un minuto o dos y ve si eso ayuda.
- Tómate un descanso si lo necesitas: si el llanto es excesivo, no es mala idea hacer una pausa. Coloca a tu bebé de forma segura en su cuna y respira hondo. Volver a la normalidad te hará más paciente y comprensiva.
Conclusión
Los llantos prolongados pueden ser una de las partes más difíciles del cuidado de un recién nacido, especialmente cuando parece que nada ayuda. Ya sea llanto púrpura o cólicos, conocer la diferencia puede ayudarte a responder con más confianza y menos preocupación. Esta fase es difícil, pero no durará para siempre.
Las rutinas suaves, la paciencia y las herramientas adecuadas, como el vigilabebés inteligente y máquina de ruido blanco de Momcozy, pueden brindarte una ayuda adicional durante este proceso.
Confía en que estás haciendo lo mejor que puedes y, con el tiempo, el llanto pasará y llegarán días más tranquilos.