Los alimentos que debes evitar durante el embarazo incluyen principalmente carnes y pescados crudos, productos lácteos no pasteurizados, huevos crudos y alcohol, para prevenir infecciones graves como la listeriosis, la toxoplasmosis y la salmonelosis. Según recomendaciones de algunas entidades de la salud, evitar estrictamente estos productos de riesgo es esencial para proteger el desarrollo del feto sin comprometer tu equilibrio nutricional.
Sin embargo, entre las creencias populares y la riqueza de la gastronomía local, navegar cada día entre las prohibiciones y las alternativas seguras sigue siendo un reto estresante para las futuras mamás. Sigue leyendo para descubrir nuestra guía completa por categorías, nuestras equivalencias deliciosas y tu lista de la compra segura.
💡 Puntos clave
- Se deben excluir carnes y pescados crudos, embutidos sin cocinar, lácteos no pasteurizados, huevos poco hechos y alcohol para prevenir infecciones como la listeriosis, toxoplasmosis y salmonelosis.
- Durante el primer trimestre la prioridad es prevenir la toxoplasmosis y la listeria mediante la cocción adecuada y el lavado de verduras, mientras que en el segundo y tercer trimestre se debe limitar el retinol y los pescados con alto contenido de mercurio.
- Las alternativas seguras incluyen quesos de pasta dura, yogures de leche pasteurizada, pescados azules pequeños bien cocinados para aportar omega 3 y zumos pasteurizados.
- Es necesario consumir las sobras dentro de las 48 horas tras un recalentamiento completo y lavar adecuadamente las frutas y verduras con agua corriente.
⚠️ Aviso médico: este contenido es puramente informativo y no sustituye el consejo médico. Consulta siempre a un médico si tienes cualquier duda sobre tu salud.
Alimentos a evitar: el resumen por categorías
La precaución alimentaria durante el embarazo se basa en tres riesgos principales: las infecciones microbianas (listeria, salmonela, toxoplasmosis), los riesgos químicos (alcohol, cafeína, mercurio) y los riesgos nutricionales (exceso de vitamina A).
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Categoría |
A evitar |
Permitido |
Riesgo principal |
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Quesos |
Pasta blanda de leche cruda (camembert, brie, reblochon, roquefort, queso fresco de cabra) |
Leche pasteurizada (todas las pastas), quesos duros de leche cruda (comté, beaufort, gruyere) |
Listeria |
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Carnes |
Tartar, carpaccio, carnes poco hechas |
Carnes bien hechas (sin partes rosadas) |
Toxoplasmosis |
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Embutidos |
Jamón serrano, salchichón, chorizo, patés, rillettes |
Jamón cocido, foie gras cocido en conserva |
Listeria |
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Pescados |
Sushi, sashimi, salmón ahumado, pez espada, tiburón, marlín, atún rojo fresco |
Pescados bien cocinados, sardina, caballa, atún en conserva (2-3 latas/semana) |
Listeria, mercurio |
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Mariscos |
Ostras, mejillones, vieiras sin cocinar |
Crustáceos y moluscos bien cocinados |
Listeria, norovirus |
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Huevos |
Huevos crudos o pasados por agua, mayonesa casera, tiramisú casero, masa cruda |
Huevos duros bien cocinados, productos a base de huevos pasteurizados |
Salmonela |
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Bebidas |
Alcohol en todas sus formas, cafeína > 200 mg/día, infusiones medicinales no verificadas |
Agua, leche, zumos pasteurizados, infusiones clásicas (verbena, tilo), café descafeinado |
Alcoholismo fetal |
Primer trimestre frente a tercer trimestre: las prioridades cambian

Los riesgos alimentarios no desaparecen con el paso de los meses, pero las prioridades de vigilancia evolucionan según la etapa de desarrollo del bebé.
En el primer trimestre, tu sistema inmunológico experimenta cambios naturales que te hacen más vulnerable. La prevención de la toxoplasmosis y la listeria es el desafío principal. Esto implica lavar minuciosamente las frutas y verduras, cocinar completamente las carnes y evitar estrictamente los quesos de pasta blanda elaborados con leche cruda. Cada embarazo requiere un análisis de sangre para comprobar el estado serológico frente a la toxoplasmosis. (HAS)
En el segundo y tercer trimestre, surgen nuevos desafíos. La acumulación de mercurio a través de los peces depredadores y el exceso de vitamina A (retinol) requieren una mayor atención. El cerebro del feto continúa su desarrollo; el mercurio puede interferir en este proceso. De ahí la importancia de dar prioridad a los pescados azules pequeños (caballa, sardina, arenque) bien cocinados, manteniendo la vigilancia sobre la listeria y la salmonela. (ANSES)
Qué comer en su lugar: alternativas nutritivas
Saber qué evitar no es suficiente. Encontrar alternativas nutricionalmente equivalentes te permite mantener una alimentación variada y tranquila.
En cuanto a los quesos a evitar, el problema reside en el aporte de calcio y proteínas. La alternativa consiste en elegir un queso comté DOP (pasteurizado o crudo pero de pasta dura gracias a su larga maduración), un yogur natural de leche pasteurizada o un queso fresco de leche pasteurizada. El aporte de calcio sigue siendo equivalente con un riesgo microbiológico casi nulo.
Para los pescados ricos en mercurio, el reto es mantener el aporte de omega-3. Las sardinas cocinadas, la caballa cocinada, el arenque cocinado, el salmón fresco bien cocinado y las anchoas en conserva ofrecen el mismo perfil de ácidos grasos EPA/DHA con un nivel de mercurio mucho más bajo. (ANSES)
Respecto a las bebidas alcohólicas, el factor social y gastronómico en Francia es una realidad. Las alternativas incluyen la kombucha sin alcohol, los cócteles sin alcohol a base de frutas frescas, el agua con gas aromatizada o el zumo de uva no fermentado, que mantienen el ritual sin riesgos para el desarrollo del feto.
Nutrición en el embarazo: los aportes esenciales para el día a día
Una dieta equilibrada es la base de un embarazo tranquilo. La ANSES señala que las necesidades energéticas aumentan de forma moderada: unas 70 kcal/día adicionales en el primer trimestre, seguidas de 260 kcal/día en el segundo y 500 kcal/día en el tercero. Más allá de las cantidades, la calidad de los nutrientes es igual de importante.
El ácido fólico (vitamina B9) sigue siendo el nutriente prioritario desde el inicio del embarazo, ya que participa en la formación del tubo neural del feto. Las verduras de hoja verde, las legumbres y los cereales enriquecidos son fuentes excelentes. El hierro y las proteínas favorecen el aumento del volumen sanguíneo y el desarrollo de los tejidos; da prioridad a las carnes bien hechas, las aves y las legumbres. El calcio y la vitamina D preservan tu salud ósea y la del bebé; los productos lácteos elaborados con leche pasteurizada y las aguas minerales ricas en calcio cubren esta necesidad. Por último, los omega-3 (DHA) contribuyen al desarrollo cerebral y de la retina del feto; los pescados azules pequeños bien cocinados (sardina, caballa) y los aceites vegetales son fuentes especialmente adecuadas. (ANSES)
5 mitos sobre la alimentación durante el embarazo

Existen varias creencias persistentes en torno a la dieta de las mujeres embarazadas. Aclararlas te ayudará a reducir la ansiedad y a tomar decisiones informadas.
Mito 1: "Hay que comer por dos". En realidad, el aumento calórico es modesto. La ANSES estima que no es necesario ningún aporte adicional en el primer trimestre, y luego unas 260 kcal/día en el segundo y 500 kcal/día en el tercero.
Mito 2: "Todos los quesos están prohibidos". Solo los quesos de leche cruda de pasta blanda o azul presentan riesgo de listeria. Los quesos de leche pasteurizada y los quesos duros siguen estando permitidos.
Mito 3: "Tomar una copa de vino de vez en cuando no supone ningún riesgo”. Sin embargo, hasta la fecha no existe evidencia científica que permita establecer una cantidad segura de alcohol durante el embarazo. Por este motivo, la recomendación oficial de las autoridades sanitarias sigue siendo evitar por completo su consumo.
Mito 4: "El café está completamente prohibido". En realidad, un consumo moderado de cafeína, inferior a 200 mg al día (el equivalente aproximado a dos cafés espresso), suele considerarse compatible con el embarazo según las recomendaciones sanitarias vigentes.
Mito 5: "Todos los mariscos son peligrosos". Solo los mariscos crudos o poco hechos suponen un riesgo. Los crustáceos y moluscos bien cocinados pueden consumirse sin preocupaciones.
Pedir con total tranquilidad en el restaurante
Comer en un restaurante o en casa de amigos forma parte de tu vida social. Unas pocas pautas son suficientes para desenvolverte con total tranquilidad.
En restaurantes y bares, da prioridad a las ensaladas de lentejas, las sopas de verduras y los huevos duros como entrante. Evita los embutidos, los huevos con mayonesa y el salmón ahumado. Para el plato principal, opta por carnes a la parrilla bien hechas, pescados a la plancha bien cocinados o gratinados. El filete tártaro, el carpaccio y los platos que contengan huevos crudos deben descartarse. De postre, el flan, la tarta de frutas horneada o los helados industriales pasteurizados son opciones seguras. El tiramisú y la mousse de chocolate casera, en cambio, conllevan el riesgo de los huevos crudos.
En la sección de platos preparados, elige comidas cocinadas y recalentadas completamente (quiches, gratinados, aves asadas) y evita las ensaladas mixtas que contengan huevos o jamón serrano. En el mercado, elige quesos duros elaborados con leche pasteurizada o quesos industriales fácilmente identificables. Pregunta al quesero por el tipo de leche; evita los quesos artesanos de pasta blanda si no tienes la certeza de que estén pasteurizados. Nunca dejes tus compras fuera de la nevera durante más de una hora, sobre todo en verano.
Lista de la compra segura para la mujer embarazada
Puedes guardar esta tabla en tu teléfono o imprimirla para hacer la compra.
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Sección |
Permitido |
A evitar |
Comprobar |
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Quesería |
Comté, gruyere, emmental, yogures, quesos industriales de leche pasteurizada |
Camembert crudo, brie crudo, queso fresco de cabra, roquefort |
Leer la etiqueta: "leche pasteurizada" |
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Carnicería |
Carnes bien hechas, aves cocinadas, jamón cocido |
Tartar, carpaccio, carnes poco hechas, jamón serrano |
Pedir que se cocine completamente |
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Pescadería |
Salmón fresco cocinado, sardina, caballa, pescados de tamaño pequeño |
Salmón ahumado, sushi, arenque ahumado, pez espada, tiburón |
Asegurarse de que el pescado esté bien cocinado |
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Frutas y verduras |
Todas, previo lavado minucioso |
Ninguna prohibición |
Lavar bajo el agua corriente, incluso las frutas que se van a pelar |
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Bebidas |
Agua, leche, zumos pasteurizados, infusiones clásicas |
Alcohol, bebidas energéticas, infusiones medicinales |
Leer la composición de las infusiones |
Conclusión
La precaución alimentaria durante el embarazo se basa en tres pilares: la prevención de infecciones microbianas, la limitación de riesgos químicos y el control de los excesos nutricionales. No se ha demostrado que ninguna cantidad de alcohol sea segura. La cocción completa y la pasteurización son tus dos aliadas más fiables. Afortunadamente, la mayoría de los alimentos siguen estando a tu alcance. Se trata de adaptar tus elecciones, no de restringir drásticamente tu dieta. Para un seguimiento personalizado, consulta a tu profesional de la salud.
Preguntas frecuentes
¿Los platos preparados industriales son seguros durante el embarazo?
Los platos industriales pasteurizados y esterilizados presentan generalmente un bajo riesgo. El riesgo principal reside en los platos frescos que contienen huevos o pescado crudo; debes comprobar la etiqueta. Respeta las fechas de caducidad, ya que la listeria puede proliferar incluso en frío.
¿Se pueden consumir aceites esenciales o plantas medicinales en la cocina durante el embarazo?
Se desaconseja la ingestión de aceites esenciales durante el embarazo. Las plantas culinarias clásicas (albahaca, perejil, romero) presentan un riesgo mínimo. Las plantas medicinales (salvia, alquimila, valeriana) deben evitarse en forma de infusiones concentradas, ya que pueden contener compuestos con efecto hormonal.
¿Las frutas y verduras no ecológicas suponen un peligro para la mujer embarazada?
Las frutas y verduras no ecológicas no están prohibidas. El riesgo asociado a los pesticidas es teóricamente mayor para el feto, pero no se ha establecido un umbral de peligro exacto. La prioridad es consumir frutas y verduras variadas y lavarlas minuciosamente. Dar prioridad a los productos ecológicos cuando se trata de alimentos con piel fina es una opción razonable.
¿Hay que evitar los aditivos alimentarios durante el embarazo?
La seguridad de la mayoría de los aditivos autorizados en algunos países ha sido evaluada. Se deben limitar los nitratos y nitritos (E249 a E252) en los embutidos cocidos, y los colorantes artificiales pueden evitarse por precaución. La ANSES recomienda dar prioridad a los alimentos poco procesados.
¿Cómo lavar bien las frutas y verduras para eliminar la toxoplasmosis?
La toxoplasmosis puede estar presente en la superficie de frutas y verduras debido a la contaminación del suelo. Lava los alimentos con agua corriente frotándolos con suavidad, incluso las frutas que vayas a pelar. Un cepillo de cerdas suaves para las verduras de piel rugosa mejora la eficacia. Los productos de lavado especiales no son imprescindibles.
¿Se pueden comer mariscos aparte del pescado (ostras, mejillones, crustáceos)?
Los crustáceos (gambas, cigalas, langosta) y los moluscos (mejillones, vieiras) pueden consumirse durante el embarazo siempre que estén bien cocinados. Las ostras y otros moluscos crudos deben evitarse por el riesgo de listeria y norovirus. Los crustáceos crudos (sashimi de gambas) también deben descartarse. La cocción debe alcanzar una temperatura suficiente para que la carne se vuelva opaca y firme.
¿La vitamina A de los alimentos es peligrosa durante el embarazo?
La vitamina A en forma de betacaroteno (presente en zanahorias, espinacas, albaricoques) no es peligrosa porque el organismo la regula de forma natural. Sin embargo, la vitamina A preformada (retinol), presente en alta concentración en el hígado de los animales (hígado de ave, foie gras) y sus derivados, puede ser tóxica para el feto en caso de exceso. La ANSES recomienda limitar en gran medida el consumo de hígado y de suplementos que contengan retinol, manteniendo al mismo tiempo una dieta variada y rica en betacaroteno.
¿Tienen las mujeres vegetarianas o veganas riesgos alimentarios específicos?
Las mujeres embarazadas vegetarianas deben asegurarse un aporte suficiente de hierro, vitamina B12, zinc y proteínas completas, ya que las necesidades aumentan durante el embarazo. Las mujeres veganas tienen unas necesidades aún más estructuradas de vitamina B12 (la suplementación es indispensable), hierro, calcio, yodo y ácidos grasos omega-3 (ALA, DHA derivados de algas). Ninguna de estas dietas está contraindicada durante el embarazo, pero se recomienda un seguimiento nutricional por parte de un profesional de la salud o dietista para adaptar los aportes.
¿Se puede comer pan y bollería que contengan levadura viva?
La levadura de panadería (Saccharomyces cerevisiae) utilizada en la elaboración del pan y la bollería no supone ningún riesgo para el embarazo. La levadura se destruye al hornearla (a temperaturas superiores a 100 °C). La repostería que contiene levadura química (polvo de hornear) también es segura. El único aspecto a tener en cuenta son las masas crudas sin hornear (masa de pizza cruda, masa de tarta cruda) que pueden contener huevos crudos, y no la levadura en sí.
¿Cómo conservar las sobras de las comidas de forma segura durante el embarazo?
Las sobras deben refrigerarse en las dos horas siguientes a su cocción, en recipientes herméticos limpios, a una temperatura inferior a 4 °C. Pueden consumirse en un plazo máximo de 48 horas tras su refrigeración, siempre que se recalienten por completo (temperatura interna de al menos 74 °C). Los platos que contienen huevos, pescado o aves de corral requieren una vigilancia especial. Se desaconseja recalentar el mismo plato varias veces: se recomienda un solo recalentamiento.
