La diástasis abdominal en el embarazo provoca lo que se conoce como "barriga posparto". El término se emplea para describir el vientre con un ligero bulto que la mayoría de las mujeres presentan después de dar a luz. Puede hacer que el vientre de la madre se vea con un bultito sobresalido durante meses e incluso años después de haber dado a luz. Aquí, encontrarás las causas, síntomas y algunas estrategias para recuperar estos músculos, asegurar que tu embarazo sea el más saludable y que la recuperación sea más llevadera.
💡 Conclusiones clave
- La diástasis de rectos es la separación de los músculos abdominales debido al crecimiento del útero, una condición que afecta al 60 % de las madres recientes y que puede persistir en el 40 % de los casos a los seis meses del parto.
- Los especialistas aconsejan no intentar corregir la separación de los músculos abdominales durante el embarazo y esperar hasta después del parto para que el cuerpo inicie su recuperación natural.
- Es posible autoevaluar la presencia de diástasis midiendo la separación abdominal por encima del ombligo; una brecha mayor al ancho de dos dedos requiere valoración médica.
- El tratamiento de la diástasis posparto se basa en la fisioterapia y en ejercicios que fortalezcan el músculo transverso del abdomen, evitando los abdominales clásicos que incrementan la presión intraabdominal.
- El uso de fajas de soporte abdominal posparto ayuda a aliviar el dolor lumbar y da soporte al abdomen, reservando la intervención quirúrgica únicamente para los casos más graves.
¿Qué es la diástasis de rectos?
¿Cómo aparece este bultito en el vientre después del parto? Es una condición médica conocida como diástasis de rectos. La diástasis de rectos se produce cuando los músculos rectos abdominales (los abdominales marcados) se separan al estirarse sobre el útero en crecimiento. Conforme tu barriga va creciendo, estos músculos se separan y la línea alba (la fina banda de tejido conectivo que une a los músculos abdominales derecho e izquierdo) se ensancha.
¿Cuáles son los síntomas de esta separación abdominal?
Debido a que los músculos abdominales y los tejidos conectivos se estiran tanto conforme va creciendo el abdomen, puede ser difícil identificar si se tiene diástasis de rectos. La mayoría de las mujeres no se da cuenta de que presenta esta separación abdominal hasta después del parto.
Los signos más comunes de la separación abdominal son:
- La "barriga inflada" o el bultito alrededor del ombligo.
- Sensación flácida o de blandura alrededor del ombligo.
- Dolor pélvico
- Dolor de cadera.
- Dolor en la espalda baja.
- Mala postura.
- Dificultad para levantar objetos pesados, caminar y realizar actividades cotidianas
- Incontinencia urinaria (pérdidas de orina involuntarias), sobre todo al toser o estornudar
- Un levantamiento o abultamiento que sobresale a lo largo del abdomen cuando se contraen los músculos abdominales.
- Dolor al tener relaciones sexuales.
- Músculos débiles.
- Hinchazón abdominal
- Estreñimiento
- Problemas del piso pélvico.
¿Qué provoca la separación abdominal?
A medida que el abdomen aumenta de tamaño para acomodar al bebé en crecimiento, el embarazo ejerce una gran presión sobre los músculos rectos abdominales, es decir, los músculos situados alrededor del ombligo que contribuyen a la apariencia plana del abdomen antes del embarazo.
Los cambios hormonales presentes al inicio del embarazo relajan los tejidos y los músculos, permitiendo que se estiren. Estas hormonas son la relaxina y el estrógeno. Así también, la línea alba se vuelve más delgada y se estira. Este estiramiento puede provocar la separación entre los músculos abdominales derecho e izquierdo.
Algunos factores que pueden agravar la separación abdominal son:
- La cantidad de embarazos que ha tenido la madre
- Genética
- El tipo de cuerpo (por ejemplo, complexión pequeña)
- Postura
- El nivel de hormonas
- La frecuencia y tipo de ejercicio físico realizado durante el embarazo
- Mujeres mayores de 35 años
- Tener un bebé de gran tamaño o peso
- Haber tenido un parto normal, ya que pujar puede aumentar la presión abdominal
Aquellas mamás que han tenido embarazos múltiples, como gemelos, trillizos u otros embarazos de más de un bebé, pueden presentar un mayor riesgo de desarrollar diástasis de rectos o casos más severos que podrían requerir ejercicios o tratamientos especializados para favorecer la recuperación.
¿Cómo puedo saber si tengo diástasis de rectos?
La Clínica Cleveland ha descrito una prueba que puedes realizar tú misma para identificar si presentas diástasis de rectos. Asegúrate de que primero el profesional sanitario te autorice a poder realizarlo.
La prueba para detectar la diástasis de rectos es la siguiente:
- Acuéstate boca arriba con las rodillas ligeramente flexionadas. Mantén los pies apoyados en el suelo.
- Coloca y mantén tu mano detrás de la cabeza, luego levanta ligeramente los hombros del suelo. Ahora, mira tu abdomen.
- Con la palma hacia abajo y los dedos apuntando hacia los pies, coloca la otra mano justo por encima del ombligo.
- Con los dedos, palpa el espacio entre los músculos abdominales. Observa cuántos dedos caben en la separación entre los músculos abdominales derecho e izquierdo.
Si percibes una separación equivalente al ancho de dos dedos, consulta con tu obstetra/ginecólogo o partera. La separación abdominal puede considerarse diástasis de rectos si caben más de dos dedos en el espacio entre los músculos abdominales.
Tu profesional sanitario realizará la misma prueba. Te indicará cuántos dedos puede introducir en la separación. También es probable que se realice un ultrasonido o se utilice una cinta métrica o un calibrador para obtener mediciones más precisas.
¿Debo tratar la separación de mis músculos abdominales durante el embarazo o esperar hasta después del parto?
Anna Ribaudo, fisioterapeuta con doctorado en fisioterapia, especialista certificada en ortopedia y certificada en fisioterapia pélvica obstétrica, trabaja en un hospital de Cirugía Especial en Nueva York y afirma lo siguiente: "No intentes corregir la separación abdominal hasta después de dar a luz. Si la tienes durante el embarazo, no desaparecerá por sí sola".
Después del parto, tu cuerpo necesita tiempo para recuperarse. Escucha a tu cuerpo para evitar lesiones. Empieza con ejercicios suaves. No realices ningún ejercicio que te cause dolor. Intenta mantener la motivación y busca un compañero de entrenamiento que te anime. Mantente hidratada, especialmente si estás dando de lactar. Consume alimentos que te aporten energía, como grasas saludables, proteínas y alimentos ricos en calcio.
Si tienes separación abdominal después del nacimiento de tu bebé, procura realizar ejercicios específicos para la diástasis de rectos. Los ejercicios para fortalecer los músculos profundos del abdomen deben hacerse con suma precaución. Evita los abdominales tradicionales y prueba ejercicios como las planchas.
No olvides los ejercicios para el piso pélvico, como las inclinaciones pélvicas. Realiza ejercicios de Kegel en tu rutina para fortalecer los músculos y aliviar la incontinencia urinaria.
No ejercites únicamente para perder peso. Permítele a tu cuerpo que siga su propio ritmo de recuperación. La pérdida de peso no funciona igual en todas las mujeres; tu organismo determinará qué es lo mejor para ti.
Cuando tu profesional sanitario te lo autorice, prueba participar en una clase de ejercicio para madres que recién acaban de dar a luz. Hacer ejercicio con personas que atraviesan experiencias similares puede ser muy útil para ti.
¿La separación abdominal desaparece por sí sola?
¿Puede el cuerpo recuperarse por sí mismo de la diástasis de rectos? En la mayoría de los casos, la separación abdominal disminuye durante las semanas o los meses posteriores al parto. Sin embargo, aproximadamente una de cada tres mujeres sigue presentando algún grado de separación abdominal un año o más después del nacimiento de su bebé.
Para ser más específicos, la Clínica Cleveland señala que la diástasis de los rectos abdominales afecta al 60 % de las madres recientes y suele resolverse por sí sola en un plazo de ocho semanas después del parto. No obstante, alrededor del 40 % de quienes presentan esta afección continúan teniéndola seis meses después del parto.
Cómo evitar la diástasis de rectos en el embarazo?
Realiza ejercicio y fortalece la pared abdominal antes del embarazo y durante sus primeras etapas. Es mejor contar con una musculatura central fuerte y saludable incluso antes de quedar embarazada.
Estas son algunas medidas que puedes implementar para reducir el riesgo de desarrollar separación abdominal durante el embarazo:
- Mantener un aumento de peso saludable durante el embarazo.
- Consumir alimentos saludables para que el aumento de peso se mantenga dentro de un rango adecuado.
- Mantener una buena postura y practicar ejercicios de respiración profunda.
- Practicar ejercicios seguros para la zona media del cuerpo, como inclinaciones pélvicas y planchas, evitando abdominales tradicionales y encogimientos abdominales.
- Evitar levantar objetos pesados que puedan ejercer tensión sobre los músculos abdominales.
- Utilizar la técnica de rodar de lado para levantarse de la cama: gira hacia un costado y empújate con los brazos hasta quedar sentada antes de ponerte de pie.
¿Cómo se trata la separación abdominal?
Nunca es demasiado tarde para tratar y corregir la separación abdominal. Incluso si han pasado años desde que tuviste a tu bebé, la diástasis de rectos puede mejorar con los cuidados adecuados.
Los planes de tratamiento deben adaptarse a las necesidades individuales de cada paciente y tener en cuenta la gravedad de la separación.
Estas son algunas de las opciones de tratamiento disponibles para la diástasis de rectos:
Fisioterapia y programa de ejercicios
Un fisioterapeuta puede recomendarte y acompañarte en la realización de los ejercicios más adecuados para la diástasis de rectos:
- Ejercicios suaves para los músculos profundos del abdomen, como planchas, inclinaciones pélvicas o la postura de yoga del perro boca abajo.
- Enfocarse en el área o músculo transverso del abdomen (TVA).
- Ejercicios de activación: contraer los músculos abdominales durante el ejercicio es fundamental.
- Evitar abdominales tradicionales y encogimientos porque estos aumentan la presión sobre el abdomen.
- Mejorar la postura para brindar soporte a los músculos abdominales y reducir la tensión sobre ellos.
- Practicar respiración diafragmática profunda para estabilizar la zona media del cuerpo.
Herramientas de soporte, como las bandas abdominales
El parto puede cambiar el aspecto del abdomen, especialmente si has tenido una cesárea o presentas diástasis de rectos. Incluso la piel flácida puede generar una sensación de "peso" o "inflación hacia abajo". En estos casos, tu abdomen posparto puede beneficiarse de un apoyo adicional.
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Los beneficios de esta banda de recuperación posparto son los siguientes:
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Alivio del dolor posparto: su estructura avanzada de soporte proporciona apoyo y ayuda a aliviar el dolor de la espalda baja.
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Reduce las molestias causadas por las fajas compresivas tradicionales: su estructura 3D eleva suavemente el abdomen y proporciona una compresión localizada.
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Ofrece comodidad, soporte y transpirabilidad: Está fabricada con un tejido suave y agradable para la piel, con pequeñas perforaciones que favorecen la ventilación. Puede utilizarse directamente sobre la piel.
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Postpartum
Support
Comfort
Effectiveness
Intervención quirúrgica
Cuando la diástasis de rectos es grave, puede ser necesaria una cirugía:
Cirugía de reparación de la diástasis de rectos: consiste en suturar los dos lados del músculo recto abdominal para volver a unirlos.
Abdominoplastia: este procedimiento corrige la diástasis de rectos y también elimina el exceso de piel y grasa alrededor de estos músculos.
¿Qué sucede si la separación abdominal no se trata?
Si la separación abdominal no desaparece por sí sola ni se trata mediante alguna de las opciones mencionadas, es probable que la diástasis de rectos empeore con el tiempo.
Cuando no se trata, el bulto abdominal suele hacerse más evidente. Los ejercicios específicos para la diástasis de rectos son necesarios si el "bulto abdominal" no mejora por sí solo.
Consulta con tu profesional sanitario y empieza a trabajar con un fisioterapeuta si considera que es apropiado para tu caso.
Preguntas frecuentes sobre la diástasis de rectos después del embarazo
P: ¿Se puede corregir la diástasis de rectos durante el embarazo?
R: Lo más recomendable es esperar hasta después del nacimiento del bebé para intentar corregir la separación abdominal y permitir que el cuerpo se recupere adecuadamente a su ritmo.
P: ¿Qué sensación hay cuando se tiene separación abdominal durante el embarazo?
R: La diástasis de rectos o separación abdominal no causa dolor. Sin embargo, es posible sentir debilidad en la zona media del cuerpo al realizar actividades como cargar a tu hijo mayor o encargarte de la lavandería, pero la separación abdominal no causa dolor. Al tocar tu abdomen, puedes percibir una sensación blanda o similar a una textura gelatinosa en el espacio entre ambos lados de los músculos abdominales cuando estos se contraen.
Conclusión
La separación abdominal es una afección relativamente frecuente y puede tratarse después de dar a luz. Dale a tu cuerpo el tiempo necesario para recuperarse y luego trabaja gradualmente en fortalecer tu abdomen. Incluso después de años de mantener una "barriga posparto sobresaliente", es posible alcanzar la apariencia de tu cuerpo antes del embarazo.