Cómo usar correctamente el fular portabebés con un recién nacido: instrucciones para todos

Escrito por Momcozy Care Team

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Julia Kuhlenberg
Hola, soy Julia Kuhlenberg. Soy comadrona titulada desde 2018 y, desde 2021, madre de una niña. En mi trabajo diario, acompaño a las familias desde el momento en que se confirma el embarazo, pasando por el embarazo y el parto, hasta el final de la lactancia. Para mí es muy importante apoyar a los padres en esta etapa tan especial de la vida con conocimientos especializados, empatía y confianza. En mi tiempo libre me gusta salir con mi familia y descubrir nuevas ciudades por toda Europa. Además, el automovilismo me acompaña desde mi infancia y sigue siendo hoy en día una parte fundamental de mi vida. Junto con mi marido, disfruto dando unas vueltas en moto y sintiendo la libertad sobre dos ruedas. Este artículo ha sido revisado y publicado por esta comadrona.
Advertencia: La información proporcionada en este artículo tiene únicamente fines informativos generales, y no constituye asesoramiento, diagnóstico ni tratamiento médico. Solicite siempre el consejo de su médico u otro profesional sanitario cualificado en relación con cualquier afección médica. Momcozy no se hace responsable de ninguna consecuencia derivada del uso de este contenido.

Los primeros pasos con el bebé en el fular requieren algo de práctica, pero ofrecen la máxima cercanía. Lo mejor es utilizar un fular portabebés con un recién nacido siguiendo una rutina fija: coloca al bebé cerca de tu cuerpo, ajusta la tela de manera uniforme y comprueba que todo quede bien colocado antes de empezar a caminar. Es totalmente normal que el fular se desplace un poco al caminar, por la ropa o al cambiar de posición; en este caso, solo tienes que parar y volver a ajustarlo brevemente. Con la práctica, estos pasos se convertirán en una rutina sencilla que facilitará tu día a día con el bebé.

💡 Puntos Clave

  • Llevar al recién nacido erguido delante y mirando hacia el adulto es la posición adecuada para comenzar con el porteo.
  • Garantizar una sujeción óptima del fular requiere seguir un proceso claro de cuatro pasos: preparar, colocar, tensar y comprobar.
  • El control de seguridad exige mantener las vías respiratorias del bebé despejadas en todo momento y la espalda sujeta de forma uniforme.
  • La posición mirando hacia delante no se recomienda, mientras que el porteo a la cadera y a la espalda está reservado para bebés mayores.
  • Se debe sacar al bebé del fular siempre que se le vaya a amamantar o a alimentar con biberón.

Fular portabebés con un recién nacido: ¿qué necesitas antes del primer uso?

Antes del primer intento, necesitas un fular portabebés sin daños, suficiente espacio y unos minutos de tranquilidad. Revisa la tela, los bordes y las costuras para comprobar que no haya agujeros, descosidos o zonas visiblemente desgastadas. Deshaz los nudos que tenga y extiende el fular para detectar si hay tiras retorcidas.

Practica en un lugar donde puedas mantenerte firme de pie y sentarte si lo necesitas. Deja los extremos largos del fular de forma que no los pises. Mientras colocas a tu bebé o colocas la tela, mantén al menos una mano sobre el bebé hasta que el nudo esté completamente cerrado.

Como existen diferentes sistemas de porteo ergonómicos, entre ellos fulares tejidos y elásticos, el anudado básico utilizado debe adaptarse a tu fular concreto. Los pasos de esta guía explican lo que haces realmente al colocar, posicionar, tensar y comprobar. Solo el recorrido exacto de la tela y el acabado varían según el modelo y la técnica de anudado.

Si no quieres anudar por completo un fular largo clásico cada vez que lo utilices, puedes consultar el fular portabebés Momcozy como una alternativa preformada. Su modo de colocación difiere de las ilustraciones de un fular largo. Por lo tanto, utiliza para este modelo su propio proceso de colocación y aplica después el mismo control de seguridad para la cara, la barbilla, la espalda y la tensión de la tela. Si deseas comparar más modelos ergonómicos, echa un vistazo a nuestra selección de portabebés.

¿Cuáles son las cinco posiciones de porteo en fular?

A menudo se diferencian cinco posiciones básicas: porteo erguido delante mirando a la persona que lo lleva, porteo delante mirando hacia delante, porteo a la cadera, porteo a la espalda y la posición de cuna horizontal. Los nombres describen la ubicación y la dirección de la mirada del bebé. No significan que cada posición sea compatible con todos los fulares o resulte igualmente adecuada para un recién nacido.

Posición de porteo

Qué significa

Función en esta guía

Mirándote a ti

El bebé va erguido delante de tu torso y mirando hacia la persona que lo lleva.

Instrucciones detalladas para las primeras prácticas con un recién nacido.

Mirando hacia delante

El bebé va delante del torso, pero mirando en dirección contraria a la persona que lo lleva.

Solo para diferenciar claramente, no como guía recomendada.

A la cadera

El bebé va sentado a un lado, a horcajadas sobre la cadera.

Proceso breve para más adelante, cuando el niño sea mayor y el fular admita esta posición.

A la espalda

El bebé va en alto y pegado al cuerpo en la espalda.

Proceso breve para un bebé mayor, si el fular admite esta posición.

Posición de cuna

El bebé va tumbado en diagonal o de lado en una bolsa de tela.

Explicación limitada centrada en la cara, la barbilla y la postura corporal.

Una asociación pediátrica recomienda el porteo ergonómico pegado al cuerpo con el vientre del bebé sobre el cuerpo de la persona que lo lleva y desaconseja el porteo mirando hacia delante. Para bebés mayores, señala el porteo a la cadera y a la espalda como alternativas con un mayor campo de visión. Así queda claro el orden: primero aprendes el porteo erguido delante y después organizas las demás posiciones.

Cómo funciona el porteo erguido delante en cuatro pasos

En el porteo erguido delante, el proceso práctico sigue cuatro pasos claros: preparar el anudado básico, colocar al bebé pegado al cuerpo, tensar la tela por tramos y comprobar el ajuste final. Este orden corresponde directamente a los cuatro recuadros de la imagen.

1. Preparar

Coloca el anudado básico previsto para tu fular. Extiende las tiras de tela sobre tu torso, procurando que queden bien abiertas y sin retorcerse. Debes poder distinguir claramente el borde superior, la parte central y el borde inferior de la tela. Aplica una ligera tensión inicial, pero deja espacio suficiente para colocar al bebé de forma controlada.

2. Colocar

Coge a tu bebé sosteniendo la cabeza, el cuello y el cuerpo. Coloca al bebé en posición erguida y frente a ti, dentro de la bolsa de tela que has preparado. Evita que quede hundido en una bolsa demasiado amplia o suelta. Mientras ajustas la tela sobre su espalda y sus muslos, mantén siempre una mano sobre el bebé.

La cabeza queda alta en tu torso, la cara permanece visible de lado y la boca y la nariz quedan despejadas. Distribuye la tela de soporte de modo que la espalda y los muslos queden bien sujetos. Una guía pediátrica describe una postura ergonómica en la que las piernas forman una posición en M ancha y las rodillas quedan ligeramente más altas que las nalgas.

3. Tensar

No busques tensión solo en los extremos del fular. Comprueba uno a uno el borde superior, el centro de la tela y el borde inferior. Tensa cada tramo holgado por separado y lleva esa tensión hasta el nudo o cierre previsto. Así evitarás que un borde parezca firme mientras el centro queda flojo.

Asegura después el cierre. Sigue sosteniendo a tu bebé firmemente hasta que el nudo o cierre esté completamente asentado. Guarda los extremos largos de manera que no supongan un riesgo de tropiezo.

4. Comprobar

Antes de soltar las manos y empezar a caminar, comprueba todo el ajuste: ¿tu bebé está cerca de tu cuerpo? ¿La cara es visible sin apartar la tela? ¿La barbilla permanece alejada del pecho? ¿La espalda recibe una sujeción uniforme? ¿La tela sostiene los muslos en lugar de dejar las piernas colgando libremente?

Camina después unos pasos tranquilos y repite la comprobación. Si tu bebé se hunde más, se forma un pliegue grande y holgado o el torso se ladea, detente, sostén a tu bebé y vuelve a ajustar el fular.

¿En qué se diferencian las otras cuatro posiciones de porteo?

Las otras cuatro posiciones no son una continuación del mismo porteo delantero. Cada una requiere un punto de partida nuevo y un recorrido de la tela diferente. Por eso, saca siempre primero a tu bebé del fular antes de preparar otra posición de porteo.

Porteo delante mirando hacia delante: solo para diferenciar en las imágenes; los hombros deben quedar cubiertos por la tela del fular

En el porteo mirando hacia delante, el bebé va delante de tu torso, pero de espaldas a ti. Esta posición no se consigue girando a un bebé que va mirando hacia dentro en un fular ya anudado. La superficie de asiento, el recorrido de la tela y la tensión tendrían que volver a realizarse por completo.

Dado que se desaconseja expresamente llevar al bebé con el abdomen hacia fuera o mirando hacia adelante, esta guía no contiene instrucciones para realizar este anudado. La imagen solo sirve para no confundir «delante del cuerpo» con «mirando hacia delante».

Porteo a la cadera: preparar, colocar y asegurar

El porteo a la cadera es una opción posterior para un bebé mayor, siempre que tu fular concreto admita esta posición. La tira de tela se desplaza hacia un lado; un porteo delantero ya montado no se empuja simplemente hacia la cadera.

  1. Preparar: Coloca la tira de tela prevista para el porteo a la cadera en diagonal sobre un hombro y hacia la cadera opuesta.
  2. Colocar: Sienta a tu hijo a horcajadas sobre la cadera y sosténlo firmemente mientras pasas la tela sobre la espalda y los muslos.
  3. Asegurar: Extiende la tira, tensa las zonas holgadas una a una y asegura el cierre. El niño no debe hundirse hacia un lado ni alejarse de tu cuerpo.

Porteo a la espalda: posicionar, tensar y asegurar

El porteo a la espalda es una opción posterior para un bebé mayor, siempre que el fular concreto admita esta posición. Practica los primeros intentos de pie sobre una superficie mullida y despejada, a ser posible con la ayuda de otro adulto.

  1. Posicionar: Con una postura firme, sube al niño con cuidado a la espalda. La segunda persona le dará soporte hasta que la tira de sujeción quede bien extendida sobre la espalda y los muslos.
  2. Tensar: Tensa los tramos de tela uno a uno sin perder la postura estable. La persona que te ayuda debe permanecer al alcance.
  3. Asegurar: Lleva los extremos hacia delante o al lado según el anudado de la espalda y asegura el cierre. Comprueba el ajuste por completo antes de empezar a caminar.

Posición de cuna horizontal: bolsa de tela, colocación y comprobación

La posición de cuna solo se explica aquí para que entiendas el recorrido especial de su tela y sus puntos de control. No es automáticamente una alternativa adecuada al porteo erguido delante y solo se utiliza si tu fular concreto prevé esta posición.

  1. Bolsa de tela: Prepara una bolsa diagonal ancha en la que el cuerpo quede sujeto de forma uniforme y no se hunda en un pliegue estrecho.
  2. Colocación: Sostén la cabeza y el cuerpo en todo momento. Coloca a tu bebé de modo que la cabeza quede sujeta, la cara mire hacia arriba y no quede girada hacia tu torso.
  3. Comprobación: La cara, la boca y la nariz permanecen visibles. La barbilla no apoya en el pecho y la tela no pliega el cuerpo. Aquí también se aplican las siguientes recomendaciones de seguridad: la cara debe permanecer libre y visible, y el cuello no debe flexionarse hacia delante.

El control de seguridad: ¿qué debes comprobar antes de empezar a caminar?

Antes de dar el primer paso, no compruebes solo si el nudo está cerrado. Lo determinante es cómo va sentado realmente tu bebé en el fular. Las recomendaciones de seguridad se pueden resumir en cinco puntos de control fáciles de observar.

Los cinco puntos de un vistazo

  • Cerca del cuerpo: Tu bebé está pegado a tu cuerpo. Las zonas de tela holgadas no dejan que se hunda hacia abajo ni hacia un lado.
  • Cara visible: Puedes ver la cara sin tener que apartar la tela ni abrir ninguna cubierta.
  • A la altura correcta: La cabeza está tan cerca que puedes llegar a ella con solo inclinar levemente la tuya.
  • Barbilla libre: Hay suficiente espacio entre la barbilla y el pecho; la cabeza no se ha hundido hacia delante.
  • Espalda sujeta: La tela sostiene la espalda de forma uniforme, de modo que el cuerpo no se hunda sobre sí mismo, pero tampoco quede arqueado.

Completa el control de seguridad observando las piernas y la cabeza. La tela debe sostener los muslos en lugar de dejar las piernas colgando. En un recién nacido, también hay que evitar que la cabeza caiga de forma incontrolada hacia atrás o hacia un lado. La boca y la nariz deben permanecer libres en todo momento; tu ropa tampoco debe cubrirle la cara.

Hacer una pausa de inmediato si...

Detente, sostiene a tu bebé con ambas manos y vuelve a ajustar el fular si:

  • el bebé se hunde visiblemente;
  • la cara desaparece parcialmente en la tela o en tu ropa;
  • la barbilla se hunde sobre el pecho;
  • se forma un pliegue grande y holgado de tela;
  • el torso se ladea claramente hacia un lado;
  • la cabeza ya no está suficientemente sujeta;
  • se desplaza un nudo o un cierre.

No intentes corregir un ajuste que haya cambiado mucho mientras caminas. Si la corrección no funciona, saca a tu bebé, vuelve a colocarte el fular y empieza el control de seguridad desde el principio.

Usar el fular portabebés en el día a día: movimiento, ropa y pausas

Un fular bien colocado no permanece automáticamente inalterado durante todo el día. El movimiento, la ropa adicional o el hecho de sacar y volver a colocar al bebé pueden modificar la tensión. Por eso, la revisión posterior forma parte del uso y no solo de la primera práctica.

Volver a comprobar tras el movimiento y las capas de ropa

Comprueba de nuevo el ajuste después de dar unos pasos. Fíjate especialmente en si tu bebé va más abajo que justo después de anudarlo o si se ha aflojado tela en tu espalda, en los hombros o debajo del bebé.

No te inclines hacia delante desde la cadera. Si tienes que alcanzar algo cerca del suelo, asegura a tu bebé con una mano e inclínate doblando las rodillas de forma controlada. No sigas caminando mientras intentas reorganizar las tiras de tela al mismo tiempo.

Las chaquetas y las capas adicionales de ropa cambian la distancia entre tu bebé y tú. Si te pones o te quitas una chaqueta después de anudar el fular, repite el control de seguridad completo. Coloca bufandas, cuellos altos y ropa holgada de forma que no queden delante de la boca y la nariz. La cara del bebé debe permanecer libre y visible en todo momento.

Presta atención también a mantener una postura firme y segura. Las bebidas calientes, fogones y otras fuentes de calor no deben estar al alcance del bebé en el fular. Una guía pediátrica también desaconseja cocinar con el bebé en el sistema de porteo. En algunos países, los niños con una altura de hasta 135 cm deben viajar en el coche sujetos con un sistema de retención infantil adecuado; un fular portabebés no sustituye a una silla de coche.

¿Se puede amamantar o dar el biberón en el fular portabebés?

Para dar el biberón o amamantar, lo mejor es sacar primero a tu bebé. El NHS desaconseja expresamente alimentar al bebé en una mochila portabebés o fular: saca primero a tu bebé del fular para alimentarlo. Si quieres volver a llevarlo después, vuelve a colocarte el fular y repite el control de seguridad.

Por tanto, no aflojes el fular simplemente para ponerlo en una posición de alimentación más baja. Tras sacarlo, puedes alimentar a tu bebé en una posición cómoda para ambos. Si quieres volver a llevarlo después, empieza de nuevo colocándolo, tensándolo y haciendo el control de seguridad.

Conclusión

Utilizar un fular portabebés con un recién nacido significa más que aprender a hacer un nudo. Lo determinante es el proceso completo: preparar, colocar pegado al cuerpo, tensar por tramos, comprobar y volver a revisar en el día a día.

En las primeras prácticas, concéntrate en una sola posición de porteo y en una secuencia de control fija. Si la cara, la barbilla, la espalda o la tensión de la tela no son correctas, detente y vuelve a ajustar el fular. Así conseguirás una rutina práctica en lugar de tener que pensar en cada paso de nuevo.

Preguntas frecuentes

¿Todos los fulares portabebés admiten las cinco posiciones de porteo?

No. Los cinco términos describen posiciones de porteo habituales, pero no las funciones de todos los fulares. Un fular largo clásico y un fular portabebés preformado se colocan de forma diferente. Antes de probar una nueva posición, comprueba si tu modelo concreto permite el recorrido de tela necesario.

¿Por qué la guía muestra el porteo delante mirando hacia delante si se desaconseja?

Porque a menudo se confunde «porteo delante» con «mirando hacia delante». El gráfico comparativo separa la posición en el cuerpo de la dirección de la mirada. Sirve para orientar y no es una guía de anudado.

¿La imagen de los cuatro pasos se aplica también a un fular portabebés preformado Momcozy?

Se aplica al orden de las tareas, pero no al recorrido exacto de la tela. Incluso en un modelo preformado preparas el portabebés, colocas a tu bebé, ajustas la tensión y compruebas el ajuste. Cómo se colocan y se cierran las tiras de tela depende del diseño de cada modelo.

Referencias

Advertencia: La información proporcionada en este artículo tiene únicamente fines informativos generales, y no constituye asesoramiento, diagnóstico ni tratamiento médico. Solicite siempre el consejo de su médico u otro profesional sanitario cualificado en relación con cualquier afección médica. Momcozy no se hace responsable de ninguna consecuencia derivada del uso de este contenido.