Después de amamantar, mis pechos que solían ser firmes se suavizaron bastante y perdieron algo de su forma (hola, maternidad). He probado muchísimos sujetadores de lactancia que prometen comodidad, pero terminan pareciendo y sintiéndose como ropa deportiva. ¿Pero el sujetador de lactancia sin costuras con push-up de Momcozy? Me ha cambiado la vida.
Este sujetador logra ser a la vez firme, favorecedor y extremadamente suave. El efecto push-up es sutil y levanta lo justo para que vuelva a sentirme segura, sin apretar ni clavarse. Tiene la estructura necesaria para verse bien debajo de la ropa, pero sigue siendo lo suficientemente cómodo como para dormir una siesta con él puesto (y créeme, lo he puesto a prueba).
Tan cómodo que te olvidas de que lo llevas puesto
El diseño sin costuras evita marcas incómodas o irritaciones, y el tejido es increíblemente suave. Me encanta poder llevarlo todo el día sin estar deseando quitármelo (la verdadera prueba de cualquier sujetador, ¿no?).
Los broches para amamantar se pueden abrir con una sola mano lo que hace que las tomas sean sencillas y discretas, sin complicaciones, y el refuerzo Jelly Strip mantiene todo perfectamente en su sitio, incluso cuando estoy en movimiento. Además, los colores son realmente bonitos, con tonos pastel suaves.
Por qué es mi favorito para el día a día
Muchos sujetadores de lactancia se estiran, pierden su forma o se sienten endebles con el tiempo. Este se mantiene impecable lavado tras lavado. Es práctico, sí, pero también devuelve un poquito de esa confianza de antes del embarazo, y eso merece celebrarse.
Si eres una madre que da el pecho o se extrae leche y ya estás cansada de los sujetadores sin forma que lo aplastan todo, este es el sujetador de lactancia que por fin lo hace bien. Bonito, cómodo y favorecedor. Es el tipo de sujetador que seguirás usando incluso cuando termine tu etapa de lactancia.
